Columnas interiores para viviendas: tipos, materiales y formas de aprovecharlas

Descubre los cinco órdenes clásicos de columnas, sus materiales de fabricación, el método de instalación y las distintas formas de zonificar, ocultar o decorar tu hogar.

Si tienes una columna en medio de tu Sala de estar de concepto abierto o estás pensando en instalar una, es normal preguntarse qué función darle: ¿debe sostener peso, dividir el espacio, ocultar tuberías o llamar la atención a primera vista? En esta guía sobre columnas interiores para viviendas te explicamos los 5 tipos clásicos, las 3 partes que las componen, los 5 materiales más habituales, su proceso de instalación y cómo aprovecharlas en un departamento.
Tipos de columnas arquitectónicas: ¿cómo identificar cada orden?
La mayoría de los diseños de columnas en la arquitectura moderna provienen de 5 tipos clásicos, conocidos como los 5 órdenes arquitectónicos. Los primeros tres son griegos y los dos últimos, romanos.
- Dórico: son columnas bajas, pesadas y con estrías, rematadas por un capitel circular sencillo. El fuste puede ser liso o acanalado. En sus orígenes, las columnas dóricas carecían de base.
- Jónico: es el orden más esbelto de los cinco. Su fuste suele ser acanalado, aunque a veces es liso. Cuentan con bases amplias, son las más altas de la lista y se distinguen por sus dos volutas opuestas en la parte superior.
- Corintio: representa el orden griego más tardío y elaborado. Se adorna con frecuencia con volutas, flores y hojas, y conserva un fuste acanalado similar al jónico.
- Toscano: comparte la sencillez del dórico, pero con proporciones más delgadas y austeras, sin relieves ni adornos. Su apariencia sobria le otorga una gran sensación de solidez.
- Compuesto: combina los dos diseños griegos en una sola columna: integra las volutas del jónico con las hojas características del corintio.
Cada orden posee una estética propia. Si el entorno interior es el adecuado, la columna aporta un toque clásico; si no encaja con la decoración, parecerá un elemento fuera de lugar.
¿De qué materiales están hechas las columnas decorativas?
En la actualidad se emplea casi cualquier material que pueda moldearse y moldear su acabado: piedra, Hormigón, metal, ladrillo o Madera. Las opciones son variadas, ya que las columnas modernas suelen colocarse sin tener que soportar peso.
En la época griega y romana, las columnas se construían únicamente con materiales naturales resistentes, como mármol, granito y otros tipos de piedra. Sostenían grandes cargas, pero resultaban muy pesadas, costosas y difíciles de labrar. En una vivienda actual, la columna no necesita ser estructural: muchos arquitectos la incorporan por pura estética, lo que da total libertad al elegir el material.
Antes de decidirte, conviene repasar las 3 partes de una columna, ya que cada una exige propiedades distintas al material:
- Base: soporta la mayor parte del peso, por lo que es más ancha y robusta que el resto. Selecciona el material según su resistencia a la presión y no solo por su apariencia.
- Fuste: es el cuerpo principal de la columna. Su material debe equilibrar la capacidad de carga con el diseño deseado.
- Capitel: se ubica en el extremo superior y reúne los ornamentos más detallados. Conviene elegir un material fácil de labrar o moldear.
Los 5 materiales más comunes para columnas interiores:
- Piedra natural: poco frecuente hoy en día debido a su alto costo y a la complejidad de su labrado. En residencias de lujo, aporta un carácter imponente.
- Hormigón: el hormigón armado destaca por su versatilidad y precio accesible. Se adapta a las formas de casi cualquier espacio y admite revestimientos con múltiples diseños y colores.
- Metal: resulta fácil de diseñar, sencillo de pintar y bastante económico. Es una de las alternativas más prácticas para ambientes modernos.
- Ladrillo: aunque limita las formas geométricas, una columna de ladrillo se integra a la perfección en espacios que usen este mismo material. Si se recubre con yeso y pintura, gana muchísima flexibilidad.
- Madera: no siempre alcanza la resistencia del resto de los materiales, pero ofrece una estética cálida y natural, además de permitir la talla de patrones elaborados.
¿Las columnas decorativas soportan carga?
No necesariamente. Las columnas que se añaden en el interior como adorno no suelen sostener peso, a diferencia de las ubicadas en el exterior, que casi siempre tienen una función estructural.
En el interior, una columna que va del piso al Techo transforma la percepción del espacio. En una Habitación amplia, sirve para delimitar zonas: divide una estancia abierta en sectores para distintas actividades. Esto facilita la planificación decorativa, al amueblar varios ambientes pequeños en lugar de una sola área extensa. Gracias a materiales económicos y fáciles de trabajar, es posible incorporar este detalle clásico sin realizar una gran inversión.
Las columnas exteriores suelen priorizar la función estructural sobre la estética, por lo que lucen más anchas y robustas. Aportan una presencia imponente a la fachada, sobre todo en la entrada de autos y el pórtico. Los materiales actuales permiten soportar cargas elevadas manteniendo costos moderados.

Cómo instalar una columna interior
La instalación de columnas, ya sean interiores o exteriores, es mucho más sencilla que en el pasado: los modelos actuales son livianos y vienen por secciones. Por lo general, los especialistas siguen estos pasos:
- Alinear la base y el capitel en sentido vertical mediante una plomada, justo en el punto exacto donde se ubicará la columna.
- Ajustar la columna para el calce definitivo. Este proceso es rápido en piezas lisas, mientras que los modelos con detalles ornamentales requieren mayor cuidado.
- Fijar la columna a un elemento estructural mediante placas de montaje y asegurarla arriba y abajo con soportes en L.
- Aplicar sellador para proteger la estructura frente a la humedad y las plagas.
Colocar una columna netamente decorativa requiere aún menos esfuerzo: basta con fijarla a la estructura mediante tornillos para tablarroca galvanizados y adhesivo de montaje. En ambos casos, un equipo de dos personas puede completar el trabajo en medio día.
¿Qué hacer con una columna en medio de una estancia?
Aprovéchala a tu favor. Una columna en el centro de la Habitación permite zonificar el ambiente, ocultar elementos indeseados, montar la televisión o convertirse en el punto focal del lugar.
- Zonificar: divide un espacio amplio en distintas áreas funcionales, como se explicó anteriormente.
- Ocultar: cubre aspectos antiestéticos del lugar, tales como tuberías o cableado.
- Sostener: utiliza una columna ancha a modo de tabique para instalar la televisión o colgar obras de arte.
- Destacar: transforma una columna con labrados elaborados en el centro de atención decorativo.
Error habitual: elegir una columna basándote en la fotografía del espacio de alguien más. Moverla de lugar resulta complicado una vez colocada, por lo que conviene verificar su ubicación y grosor directamente sobre tu propio diseño.
Prueba una columna en tu propio plano
Evaluar una columna resulta mucho más claro en tu propio espacio que en una foto. Mide tu estancia en Home Planner, traza un Plano de planta en 2D/3D y añade una columna desde la sección Columnas del Catálogo para comprobar cómo divide el espacio. A continuación, decora y amuebla el lugar con productos de marcas reconocidas, crea renders realistas o parte de una distribución prediseñada para Dormitorio, Baño o Sala de estar.
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